Queridos lectores:

Nueve meses antes de la Navidad, el 25 de marzo, celebramos la Encarnación del Hijo de Dios, que había prometido el Señor: «Una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y su nombre será Emanuel» (Is 7, 10-15). Y el salmista la describe (Sal 44, 11-12): «Escucha,  hija, y considera, y presta oídos, porque el Rey quedó prendado de tu beldad». Su beldad era su alma, toda inocente, toda pura. Y así «la vara de Jesé floreció, y una Virgen engendró al Dios y hombre», canta la liturgia: «Dios nos devolvió la paz, reconciliando en sí lo más bajo con lo más alto».

Es en ella donde se produjo esa reconciliación, y ella fue consciente desde el primer momento de su papel en la Redención justo porque sabía que iba a ser Madre de Dios conservando su condición virginal. Lo que llevaba en su seno probaba que la aparición del arcángel Gabriel no había sido una sugestión, un engaño del demonio tal vez. Sin la castidad perfecta en su matrimonio con José, para Nuestra Señora habría resultado imposible conocer con certeza la voluntad de Dios ni la condición divina de su Hijo. Y su fiat a la Redención, que es nuestra puerta del cielo, habría quedado relativizado.

De ese fiat penden todos los atributos con los que ensalzamos a la Santísima Virgen. Como el Consuelo de los Afligidos que orienta los Premios Cari Filii 2017, ya convocados. Porque cuando dijo sí a la Encarnación, pensó en nosotros: en dar un consolador sentido salvífico a las miserias morales y materiales que desdibujan nuestra vida.

CARI FILII NEWS

APARICIONES EN EL MUNDO

En este apartado ofrecemos información sobre 34 apariciones marianas reconocidas por la Iglesia Católica con distinto grado de aprobación eclesiástica: máximo, intermedio, en proceso de investigación.

Aprobación Máxima

Aprobación Intermedia

En proceso de investigación

BIBLIOTECA MARIANA